Con el fin de garantizar que los seminaristas no tienen “tendencias homosexuales muy arraigadas”, una “identidad sexual dudosa” o una real “inmadurez”, el papa Benedicto XVI hará pasar a los candidatos que querrán convertirse en sacerdote delante de un psicólogo que deberá determinar su aptitud.
La reflexión sobre el tema fue comenzada por la Iglesia Católica desde más de 6 años. Se sentía en el deber reaccionar ante los numerosos escándalos “sexuales” que se revelaron en numerosos países. |